7 C
Argentina
23 junio, 2024

Sputnik V: qué pasará con los 9,5 millones de vacunas que compró Argentina y nunca llegaron

La pregunta la hizo el senador radical fueguino Pablo Blanco: del contrato de 30 millones, cuántas vacunas Sputnik contra el Covid nunca se entregaron a la Argentina. El jefe de Gabinete, Juan Manzur, informó que la deuda supera los 9,5 millones de dosis. Es el 32% de la compra al Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF). Un incumplimiento contractual por 95 millones de dólares que la Argentina ya pagó.

En realidad, 94.743.452 dólares. Cada unidad contra el Covid cotiza en 9,95 dólares (aseguró una fuente del sector) y las faltantes son 9.521.955 dosis, dato que está expresado en una tabla presentada por Manzur, en el marco del primer informe de gestión oficial, realizado este jueves ante el Senado de la Nación.

Si se toman como un todo las 30 millones de dosis compradas a Rusia, el faltante es del 32%. Si se restan las dosis cuya producción fue cedida al laboratorio nacional Richmond y, en cambio, el “todo” son las 23,7 millones de dosis que debían venir desde Rusia, la deuda con la Argentina llega al 40%.

Plan de Vacunación nacional contra el Covid 19 a adultos mayores en Mendoza. Foto: Orlando Pelichotti

Aunque Blanco había pedido un detalle de las acciones concretas tomadas por el Gobierno “en caso de retrasos en las entregas conforme lo acordado contractualmente”, la respuesta oficial dejó sabor a poco: “En relación a las entregas pendientes, debido a la situación de público conocimiento, este ministerio no puede confirmar una fecha de entrega de las mismas”.

Manzur agregó que “se encuentran realizando gestiones en ese sentido”, sin dar mayores detalles. Clarín consultó este viernes al Ministerio de Salud qué caminos podrían derivarse de esas gestiones, pero al cierre de esta nota se aguardaba una respuesta que aportara claridad sobre los pasos a seguir. 

Sputnik faltantes, millones invertidos

Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero de 2022. Cualquiera que haya prestado atención a las noticias de la gestión del Covid recordará que las partidas de vacunas desde ese país sufrieron demoras ya desde un principio, por lo que exceden el escenario bélico.

La cuestión de los tiempos arrancó con los faltantes del entonces deseadísimo componente 2. A diferencia del 1, se elaboraba en base a un tipo de adenovirus distinto, el AD5, de más difícil producción. 

Encuentro de presidentes. Alberto Fernández y Vladimir Putin, el 3 de febrero. Foto Archivo / AFP

Toda la situación de los faltantes quedó cristalizada en un inolvidable mail de Cecilia Nicolini al RDIF. Era julio de 2021.

La asesora presidencial reclamaba por las dosis adeudadas a su interlocutor, situado al otro lado del mundo: “Recuerde que pudimos firmar un contrato en primer lugar porque el RDIF y Human Vaccines son entidades controladas por el estado ruso, por lo que fue un acuerdo estado-estado. Justificamos esto con las pruebas y papeles que nos proveyeron ustedes”.

Luego, seguía: “Podemos recibir y buscar las vacunas donde nos digan: Moscú, Beijing, Seúl, Bombay o Buenos Aires, pero el pago y la responsabilidad de las indemnidades y la producción son entre nosotros y HumanVaccines/RDIF”.

Pasó casi un año y la pregunta parece lógica. ¿Queremos las vacunas que nos deben?

Después de la cuarta dosis 

Cuando funcionarios como el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, sugieren que “nos damos la cuarta dosis y ya está, hasta el otoño que viene“, la pregunta de fondo, ahora, es si tiene sentido litigar para conseguir las 9,5 millones de vacunas pagadas. ¿Tendrían alguna utilidad local?

A la vez, ¿es una tontería fantasear con recuperar los casi 95 millones de dólares pagados? O, ¿podría quedar ese dinero a cuenta de futuras compras de esta u otras vacunas, o incluso otro tipo de insumos rusos? ¿Podrían esas dosis ser canalizadas a través de laboratorios Richmond -entidad nacional de la que salió aproximadamente el 30% de las dosis de Sputnik aplicadas acá-, con miras a las necesidades de inmunización del otoño-invierno 2023?

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, junto a un vuelo que trajo dosis del segundo componente de Sputnik V.

Lo último no es menor. ¿Querremos la Sputnik de acá en más, mientras la OMS siga sin aprobarla y países como Estados Unidos apliquen restricciones a los viajeros inmunizados con esa marca?

En el informe de gestión ante el Senado, Blanco lanzó una pregunta en esa dirección: consultó cuánto dinero invirtió el Estado argentino en subsanar esa situación, al tener que aplicar otro esquema completo de laboratorios alternativos a quienes habían sido inmunizados con Sputnik. 

“El Ministerio de Salud informa que no considera un refuerzo de vacunación obligado a la ciudadanía y residentes por la no aprobación de la vacuna Sputnik en el orden internacional, y por lo tanto, no es necesario estimar costo en el sentido preguntado”, eludió, ágil, Manzur.

Sputnik R

Marcelo Figueiras, director de laboratorios Richmond, habló con Clarín sobre estos temas. En un comienzo se mostró dudoso ante la consulta por cómo destrabar la deuda por 9,5 millones de dosis. Luego, clarificó: “No creo que haya conflicto desde ninguna parte por lo que falte entregar. Se irá estirando en el tiempo según las necesidades”.

En cuanto al contrato con Rusia, remarcó que “es entre los Estados”, subrayó que su laboratorio fabrica “a pedido de ellos”, y recordó que “todavía hay un stock que se irá entregando a medida que se vayan aplicando los refuerzos”.

El presidente Alberto Fernández junto a Marcelo Figueiras, dueño de Laboratorios Richmond, a principio de febrero de 2021.

“Así que estamos bien en ese sentido”, evaluó, y destacó la gestión general de la pandemia en base a los datos oficializados por Manzur: “A nivel nacional, se aplicaron más de 100 millones de dosis de vacunas. Se superaron todos los problemas logísticos, de cadena de frío y de distribución”.

Más allá de las vacunas que nunca llegaron, Figueiras se mostró muy optimista. Por un lado, por el progreso de su nueva planta en Pilar, que “fabricará biosimilares y vacunas Covid y no Covid en Argentina, para la región”.

Además, porque la batalla contra el Covid, concluyó, “fue el plan más grande de vacunación de la historia. Realmente se hizo un gran trabajo”.

AS

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Últimas Noticias
NOTICIAS RELACIONADAS