9.7 C
Argentina
20 junio, 2024

Deuda: en los próximos tres meses Martín Guzmán tendrá que salir a buscar $ 1,2 billones

La estrategia de endeudamiento empezó a enfrentar un viento de frente. Después de un primer trimestre con fuertes colocaciones de bonos en pesos, el Ministerio de Economía levantó en mayo 30% menos fondos que en marzo, producto de mayores vencimientos y crecientes dificultades para financiarse, en particular con los bancos.

Según datos de la consultora PPI, la tasa de renovación de la deuda en pesos pasó del 150% en marzo al 108% el mes pasado. Economía cubrió en ambos casos los pagos que vencían, pero se redujo el nivel de fondeo adicional. Así, en marzo, el equipo de Martín Guzmán consiguió fondos extra por $ 317.000 millones, un volumen que en mayo fue de $75.000 millones.

El ministro se propuso este año cubrir el déficit fiscal con financiamiento neto del sector privado (1,8% del PBI), fondos del exterior (1,7% del PBI) y emisión monetaria (1%). En lo que va del año, el Tesoro acumuló $647.026 millones extra en el mercado local (0,9% del PBI). El fisco se financió un 60% con deuda, cuando en 2021 fue un 30%.

El objetivo este año es refinanciar entre 120 y 130% de los compromisos, mediante tasas de interés por encima de la inflación, la reducción del rojo fiscal y una menor inflación. Pero el plan empezó a complicarse desde abril, un mes que marcó un antes y un después cuando el Tesoro no llegó a cubrir siquiera la totalidad de los vencimientos (90%).

“Abril fue negativo y mayo levemente positivo, si bien en mayo era mas exigente el nivel de vencimientos, además la tasa de refinanciación viene bajando y mucho vence este mismo año, o sea que lo van a tener que volver a renovar este mismo año, cada vez el plazo es más corto”, señaló Gabriel Caamaño, economista de Consultora Ledesma.

Casi el 60% de las colocaciones de este año fueron con bonos ajustados por inflación (CER). A pedido del FMI, Economía intentó “desindexar” la deuda en abril, ofreciendo títulos a tasa fija y plazos más largos, pero los inversores tomaron distancia en un contexto de aceleración de los precios, subas de tasas del Banco Central y un mayor ritmo de devaluación.

“En el primer trimestre, hubo un traspaso del financiamiento que recibía el Banco Central al Tesoro, en vez de comprar Leliq y Pases, los bancos eran atraídos por instrumentos a tasa fija y a corto plazo, pero últimamente esas tasas se igualaron y como el riesgo del Banco Central es menor, se volcaron a los títulos del BCRA”, dijo Lucio Garay Méndez, de EcoGo.

En la última licitación de mayo, Guzmán salió a buscar $ 170.000 millones y obtuvo $155.000 millones, un resultado que logró empatar recién en la segunda ronda de esta semana al obtener otros $ 20.000 millones. “Muchas veces preferís aceptar menos de lo que te ofrecen porque quieren cobrar tasas superiores”, explicaron fuentes de Economía.

Pese a los contratiempos, el Tesoro sorteó vencimientos por $920.020 millones en mayo, el mes más exigente del año. Los próximos tres meses serán menos desafiantes con pagos de $ 547.000 millones en junio, $ 359.000 millones en julio y $ 319.000 millones en agosto. Son en total $ 1,2 billones. 

La otra pata del financiamiento del déficit es la emisión monetaria. En los primeros cinco meses, la entidad encabezada por Miguel Pesce emitió $ 400.000 millones. Si bien la asistencia al Tesoro está dentro del límite de la meta con el FMI del segundo trimestre ($ 440.000 millones), ahora le quedan solo $ 40.000 millones para usar hasta junio, según FyMA. De ahí que el resultado de las subastas de deuda será clave.

El Gobierno se comprometió con el FMI a un déficit fiscal de 2,5% del PBI este año y a financiarlo con un 1% de emisión. Sin embargo, los analistas tienen dudas si podrá lograrlo. “Lo más grave viene por el lado del despertar del financiamiento monetario, hace un mes atrás parecía la meta más fácil de cumplir y ahora ya luce complicado”, dijo Pedro Siaba Serrate, de PPI.

Además de los mayores gastos en junio por el aguinaldo y las jubilaciones, que demandan un mayor financiamiento, los economistas ven con preocupación la incertidumbre política y el temor de los inversores a tomar deuda ajustada por inflación más allá de las elecciones. El 90% de la anteúltima colocación de mayo, en efecto, se estiró hasta mayo de 2023.

Las peleas en la coalición por expandir el gasto para contener el deterioro de los ingresos (y los votos) junto con las dudas sobre la implementación de la segmentación de tarifas también se espera que impacten en la meta fiscal y monetaria. Así, con expectativas de inflación de entre el 70 y 80%, es probable que el Tesoro siga apelando a la deuda CER para atraer a los bancos.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Últimas Noticias
NOTICIAS RELACIONADAS